Los encantos de la preparación del mole

El mole es uno de los platillos más reconocidos de la cocina mexicana, sin embargo, también es uno de los más elaborados y que más dedicación requiere su preparación, no solo es una combinación de ingredientes, sino que cada una de las partes del proceso debe ser realizada cuidando cada detalle pues cualquier descuido puede arruinar todo el resultado. A continuación te presentamos algunos aspectos del encanto en la preparación del mole mexicano.

La cuidadosa preparación del mole

En México existen distintos tipos de mole uno de los más reconocidos es el mole negro, cuya preparación es bastante difícil hasta cierto punto pues requiere de distintos puntos de cuidado, desde la gran variedad de ingredientes a utilizar que algunos incluso parezcan extraños pero que son elementales para lograr llegar al característico sabor del mole mexicano.

Uno de los pasos iniciales es tostar ligeramente los chiles secos a utilizar, y aunque parezca un paso bastante sencillo es uno que requiere de gran cuidado pues si se te llegan a quemar ligeramente el resultado final quedará amargo y no será nada gratificante al paladar.

La exactitud de los ingredientes utilizados debe ser elemental, es común que en la repostería llegue a ser fatal agregar la cantidad incorrecta de los ingredientes pues en el mole también, si llegas a añadir más de alguno puede que se desproporcionen los sabores y no se llegue al deseado resultado final, presta gran cuidado y mantente alerta de los ingredientes.

La paciencia es elemental, este platillo para nada es algo fácil de preparar, de hecho requiere de bastantes horas completar exitosamente el proceso por lo que cada uno de ellos debe ser elaborado con paciencia y sin apresurar el resultado pues puede llegar a afectar completamente todo, así que prepárate mentalmente para inicial esta elaborada hazaña.